Durante los meses de duración del proceso hemos acompañado a 70 personas de nuestras comarcas y atendido numerosas consultas relacionadas con la tramitación
Entre el 16 de abril y el 30 de junio de 2026 se desarrolló el periodo de solicitud de la regularización extraordinaria de personas migrantes impulsada por el Gobierno. Durante esos meses, desde el CDR Palancia Mijares acompañamos a decenas de personas del Alto Palancia y el Alto Mijares en un proceso administrativo complejo, que en muchos casos requería reunir, traducir y presentar una importante cantidad de documentación.
El 10 de mayo fuimos reconocidas como entidad colaboradora del gobierno para apoyar a las personas solicitantes en la realización de los trámites administrativos relacionados con este proceso. Aunque el acompañamiento en la gestión de trámites burocráticos forma parte de nuestro trabajo habitual, este reconocimiento permitió reforzar nuestra respuesta ante un procedimiento extraordinario que generó una importante demanda de información y asesoramiento.
Durante el periodo de solicitud realizamos 70 atenciones directamente relacionadas con el proceso de regularización. La mayoría, 66, estuvieron vinculadas a la subida de documentación de los expedientes. Además, emitimos seis informes de vulnerabilidad.
En total, atendimos a 51 personas adultas y 19 menores, procedentes de 13 países diferentes. La mayoría de las personas atendidas formaban parte de familias, muchas de ellas monomarentales y con menores a cargo, aunque también acompañamos a personas que realizaron el proceso de manera individual.
Además de la atención individualizada, organizamos sesiones informativas en Segorbe y Montanejos, en las que participaron más de 40 personas, y atendimos numerosas consultas relacionadas con los requisitos, la documentación necesaria y el propio procedimiento, tanto de personas que finalmente tramitaron su solicitud con nosotras como de quienes acudieron en busca de orientación.
Mucho más que rellenar un formulario
A lo largo de estos meses nos encontramos con un procedimiento que, especialmente en el caso de las familias, podía resultar muy complejo. Recopilar documentación procedente de diferentes países, identificar qué documentos eran necesarios, adaptarlos a los requisitos y presentar toda la información dentro de los plazos establecidos requirió un acompañamiento cercano y personalizado.
Porque, en muchos casos, el primer obstáculo no era únicamente realizar el trámite, sino entender qué se estaba solicitando y cómo conseguir la documentación necesaria.
Cuando la información no llega, el trabajo en red es imprescindible
Este proceso también puso de manifiesto la importancia de las redes de apoyo en nuestros territorios. Cuando la información no llega con la claridad y rapidez necesarias, el trabajo conjunto entre profesionales y entidades se vuelve imprescindible.
Durante estos meses contamos con la colaboración de ayuntamientos, mancomunidades y equipos de Servicios Sociales, que facilitaron la emisión de informes y la recopilación y digitalización de documentación. También con profesionales de centros educativos rurales, que en algunos casos actuaron como intermediarios y ayudaron a conectar a las familias con los recursos que necesitaban.
Además, el contacto y la colaboración con profesionales de otras entidades sociales y otros Centros de Desarrollo Rural fueron fundamentales para compartir información, resolver dudas y buscar respuestas ante las situaciones que iban surgiendo.
Aunque existían canales oficiales de consulta, durante el proceso nos encontramos en muchas ocasiones con dudas que necesitaban una respuesta rápida y que no siempre pudieron resolverse con la agilidad necesaria. En ese contexto, la colaboración entre profesionales y entidades se convirtió en una herramienta esencial para seguir acompañando a las personas.
La regularización extraordinaria de 2026 fue la sexta regularización masiva de personas migrantes realizada en España, después de la última llevada a cabo en 2005.
Para nosotras, el final del periodo de solicitud no significa el final del acompañamiento. Seguimos estando al lado de las personas migrantes de nuestras comarcas en los siguientes pasos del proceso y en todas aquellas situaciones en las que necesitan orientación y apoyo.
Porque acompañar también es ayudar a entender la burocracia, facilitar el acceso a los derechos y hacer que nadie tenga que enfrentarse solo a un procedimiento complejo.
Acompañar para incluir. También en los trámites. También en el territorio.

